Maya Angelou (Saint Louis, Misuri, USA. 1928)


ALONE

Anoche
acostada, pensaba
Cómo encontrar para mi alma una casa

Donde el agua no tenga sed
Y la pieza de pan no sea una piedra
Se me ocurrió una cosa
Y no creo que me equivoque
Que nadie,
Pero nadie
puede hacerlo solo aquí.
Solo, todo solo
Nadie, pero nadie
puede hacerlo solo.
Hay algunos millonarios
Con dinero que no pueden usar
Sus esposas corren alrededor como banshees
Sus hijos cantan blues
Ellos tienen médicos caros
Para curar sus corazones de piedra.
Pero nadie
No, nadie
puede hacerlo solo aquí.
Solo, todo solo
Nadie, pero nadie
Puede hacerlo solo.
Ahora si escuchas atentamente
Te diré lo que sé
Nubes de tormenta se están acumulando
El viento va a soplar
La raza del hombre está sufriendo
Y puedo oír el gemido,
Porque nadie,
Pero nadie
Puede hacerlo solo aquí.
Solo, todo solo
Nadie, pero nadie
Puede hacerlo solo.




Y AÚN ASÍ, ME LEVANTO.

Tú puedes escribirme en la historia

con tus amargas, torcidas mentiras,

puedes aventarme al fango

y aún así, como el polvo...me levanto.

¿Mi descaro te molesta?
¿Por qué estás ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si fuera dueña de pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa...?

Como lunas y como soles,
con la certezas de las mareas,
como las esperanzas brincando alto,
así...yo me levanto.

¿Me quieres ver destrozada?
Cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.

¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
porque yo río como si tuviera minas de oro
excavándose en el mismo pátio de mi casa.

Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, me levanto.

¿Mi sensualidade te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se juntas mis muslos?

De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindado los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.








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