Jorge Cáceres Poeta Chileno

sábado, 16 de junio de 2012

Marcela Muñoz Molina (Chile)


WEATHER  REPORT


El telescopio las enfoca de tal manera que pareciera que están colisionando, pero es sólo un efecto. Están separadas por millones de años luz. No se rozan siquiera. Mientras ellas navegan a una velocidad desconocida, The Beatles cantan Real love. Danzan en el camino que lleva al infinito. En el norte, la primavera estalla contra el verano. Y Llueve sobre Santiago. En los últimos días las gotas de lluvia se han vuelto de colores.  En las noches, además son de neón. La gente intenta rescatarlas del pavimento y guardarlas en sus bolsillos, pero es imposible. Se deshacen a centímetros del suelo.  Han provocando ríos tornasolados, incontenibles. Las ropas tendidas, se han teñido y  los patios son un lugar de fiesta. Todos se acuestan tarde, no quieren perderse la visión de la lluvia luminosa. Llegan atrasados a sus trabajos, los niños no asisten a la escuela. Las calles se han vuelto murales horizontales que nadie quiere pisar. Los árboles cargan frutos que duran  un par de minutos. Por mi calle, han pasado dos perros celestes, uno lila y un gato rosado. Rosados como aquellas que danzan por el camino que lleva al infinito y no se rozan siquiera. El telescopio las enfoca de tal manera que pareciera que están colisionando, pero es sólo un efecto. El pronóstico del tiempo dice que mañana lloverán letras.








martes, 12 de junio de 2012

Mi derrota. Hugo Vera Miranda (Chile)


Mi derrota no es al estilo de un poema de Khalil Gibran No es poética ni sublime. Uno más al cual no se le tira un cordel desde la costa. Esperar. Ni siquiera preguntan cómo estoy. Temen la respuesta. Tampoco les importa mucho. Nada. Él se lo buscó. Murió como vivió. En definitiva era un buen tipo. Merece el nombre de una calle. Qué mejor. El nombre de una puta calle. Hay que estar bien. Ser feliz. Olvidar. No saber. El destinatario del abismo. Apenas me queda el insomnio. Apenas el espanto. Mi padre decía que podría ser el presidente de este inmundo país. Le fallé. Le he fallado a toda la caterva de maestros somnolientos. Mi cerebro se agota. Inmóvil contemplo pasar el cortejo de la dicha. Un mar anochecido se apoltrona a mi costado. Todo el mundo quiere leer cosas bonitas. Y yo acá. Destemplando los dientes. Disidente de toda ideología. En la más dura. La más triste. Dialogando con el infierno. Alumbrándome con una cerilla apagada. Viendo pasar el corso festivo. El azul no fue lo mío. En definitiva. No fui lo suficientemente violento. Tampoco fui susurro. Fui un ángel caído en mitad de tu desdicha. Solo viento que entra por la ventanilla de un tren. Y fue suficiente. Lo suficientemente sólido para no ser rescatado del olvido. Es hora del naufragio. Que mi barca se hunda hasta alcanzar al Sol.








sábado, 2 de junio de 2012

Idea Vilariño (Uruguay,1920)


DECIR NO

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola.



YA NO SERÁ

Ya no será, 
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú. 
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.