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Tres poemas de Armando Rubio (Chile, 1955)

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BIOGRAFÍA ANÓNIMA   Soy un oscuro ciudadano abandonado en medio de las calles por el cuchillo sin pan de mediodía, despojado y marchito como el reloj de las iglesias, sin otro oficio que vagar entre disfraces. Soy el familiar venido a menos, enraizado a las tabernas y a la complicidad del bandolero. Mi voz naufraga en los cristales de las tiendas, y he perdido la vista en los periódicos, pero tengo los pies bien puestos sobre la tierra y una almohada que vuela por los hospitales y por los dormitorios del oscuro hogar de nadie. Tengo una celda amable en las comisarías, y suelo bailar a hurtadillas bajo la noche con mi camisa blanca y mi corbata deshojada. Soy un oscuro ciudadano extraviado por el mundo: voy cogiendo colillas de cigarros, y canto en los tranvías, y me peino hacia atrás, valientemente, para mostrar mi noble frente anónima en los baños públicos y en los circos de mi barrio. Soy un oscuro habitante; no soy nadie; en nada me distingo de ...

Poema Once (Marcela Muñoz Molina , Chile)

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POEMA ONCE                                                           A Hugo Vera M. ¿Quién cuidará de los libros, cuando todos nos hayamos ido? ¿Para qué servirán sus hojas incendiadas,  sus lomos envejecidos?   ¿Para alimentar las fogatas de los perros?   ¿Para limpiar ojos que no son humanos?   ¿Para arrastrarse por los desiertos?   ¿Cuántas toneladas de sueños, pesan en todos los libros del mundo?   ¿A donde irán los desbordes de imaginación logrados por ellos?   cuando todos nos hayamos ido. ¿Dónde morirán?   abandonados y solos   azules y desamparados,   dormidos en las calles  ...

Vladímir Maiakovski (Georgia, 1893)

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CONVERSACIÓN CON EL INSPECTOR FISCAL SOBRE POESÍA Ciudadano inspector, perdone la molestia. Gracias, no se preocupe, me quedaré de pie. Quiero tratar un asunto bastante delicado: qué sitio ha de ocupar el poeta en las filas obreras. Igual que los que tienen tiendas y terrenos también yo debo pagar impuestos. Usted me pide quinientos al semestre más veinticinco por no declarar a tiempo. Mi trabajo es igual a cualquier otro. Mire cuántas pérdidas, cuántos gastos invierto en materiales. Usted sabe naturalmente eso que llaman rima. Si la primera línea termina en "ajo" entonces, la tercera, repitiendo las sílabas debe poner algo así como "cascajo". Si utilizo su lenguaje la rima es un cheque, hay que cobrarlo alternando los versos y buscas con detalle sufijos y prefijos en el cofre vacío de las declinaciones, de las conjugaciones. Coges una palabra y quieres meterla en la estrofa pero si no entra y aprietas, se rompe. Ciu...

Siempre digo que estoy bien ( Marcela Muñoz Molina, Chile)

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Hoy he de guardarme. Tomar algún brebaje que me asegure poder dormir durante el día y apagar el televisor portátil que se me instaló en la frente. Otros tienen una estrella en la frente, yo tengo un televisor portátil. Me levanté con la energía de la primavera tratando de ubicar las hojas caídas en el lugar correcto. Pensé en ser el ángel custodio de algo de tranquilidad durante todo este largo y amarillento día. Me desperté buscando un símbolo de paz. Pero mi televisor comenzó a tener mala recepción del satélite y debí ocupar mi energía de la mañana, en mejorar la imagen, ajustar el volumen, nivelar el contraste. Entonces, una gran tristeza cayó sobre mí. Una tristeza fría e inmutable cómo los cielos cerrados de muy al sur. Un torrente que me heló los pies y contracturó irremediablemente mi espíritu. Me comenzó a llamar desesperadamente desde la ventana, por donde hace rato ya no miro. Abrió las puertas por donde ya no cruzo, cortó los cabes de la luz. Hasta en la más...

Astrid Fugellie (Chile)

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D I _ V A G A N D O y esto para que los verbos que tramas sean liturgia una boca llena de flores y esto para cuando caigan las gotas del delirio y el lenguaje sea lo único rescata-ble y esto para cuando quedes en tu nombre, y no en ti como un muñeco hecho de margaritas y esto para cuando vivas y te dejes vivir con la locura de las infancias y esto para cuando aceptes que nada es definitivo que todo es i-lógico un accidente in-necesario y esto para cuando las proporciones y l'a-simetría te inclinen a la ternura y esto para cuando tu curvatura de hombros sea la clave de esa escritura en negro y esto para cuando todo haya sucedido con anterioridad antropológica, y te dejes caer al suelo, y te eches a llorar y esto para cuando, separadas las piernas, en medio de aquella geometría sin retorno, encuentres la in-movilidad de dios y esto para cuando te sorprenda la muerte, con los mismos ojos que naciste (del libro Baúl, Antología II, 40 añ...

Diego Maquieira (Chile, 1951)

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LEVANTAMOS UN FARO Levantamos un faro en medio del mar un faro de paredes de papiro que usábamos para guardar los vinos y para echarnos a beber con mujeres pero no hacíamos nada para la posteridad Una noche que intentamos dar Macbeth nos demorábamos meses en darla y se nos olvidaba en qué íbamos Habíamos levantado un faro en el mar   para no hacer nada en la vida y gozar desnudos y con mujeres Ma a veces maravillados por un Mirage por una clona que nos hacía los ojos asaltábamos a la sexta flota española y promovíamos graves desórdenes bajo cubierta Pero no hacíamos nada grande la verdad Abusábamos del amor del ocio y del porvenir y bebíamos hasta moverle el piso al mar. II. EN UN CIELO CON DOS MIL AÑOS DE VACÍO Ya los Harrier fuera de pantalla en un cielo con dos mil años de vacío, parados esperando la consagración de las utopías con nuestros abrigos de astracán puestos y nuestros gorros de Rembrandt recibí la venida a ver de un o...

Teresa Wilms Montt. Poemas (Chile, 1893)

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Vestido de la chía llegó anoche por el espejo. Sus manos cruzadas sobre el pecho salían en pétalos de azucena por la negra manga. El abismo de sus ojos tragóse todas las sombras y en mi cerebro se hizo la luz. Habló su boca sin palabras como los viejos órganos de las catedrales y dijo: Duerme, duerme, el sueño es la aurora del día eterno. ----- Mi alma es un palacio de piedra, donde habitan los ausentes, trayéndome la sombra de sus cuerpos para alivio y compañía de mi vida. Mi alma es un campo desbastado donde el rayo quemó hasta las raíces, y donde no puede florecer ni el cardo. Mi alma es una huérfana loca, que anda de tumba en tumba buscando el amor de los muertos. Mi alma es una flecha de oro perdida en un charco de fango. Mi alma, mi pobre alma, es una ciega que marcha a tientas sin apoyo y sin guía. ----- Frente a mi ventana cerrada pregunto al tiempo cuánto más he de vivir. Las sombras anegan mis persianas, y apenas marca una delgada...