Entradas

El canto de la hembra atómica (Marcela Muñoz Molina, Chile 1966)

Imagen
  EL CANTO DE LA HEMBRA ATÓMICA Estamos muy cansados de escribir universos. Pablo de Rokha He recorrido mi propia ruta de la seda partí hace unos años y dejé y me dejé en ciertos lugares donde me deshice y me rehice en más de una ocasión desde entonces sólo lloré una vez detenerse a llorar en la mitad del camino merma las fuerzas y corres el riesgo que el retorno llame a tu oído esa idea camina detrás de uno como una sombra y como la muerte. Abrí un camino que no le sirve a nadie, excepto a mí. Las especias y las piedras preciosas que he encontrado, sólo yo las puedo ver, por eso dejé de mostrarlas hace tiempo. Visité varios planetas en mi trayecto y me quedé en varios lugares también, hay partes de mí incluso en sitios en los que no he estado, por ejemplo, mi cabeza está en Estambul. Mis hombros están en Tetuán, mis ojos en la ciudad vieja de Aarhus, mis pies en el oceáno megalítico del Douro Portugués, mi espalda descansa en...

Malas pasadas con lo oculto (Marcela Muñoz Molina 1966, Chile)

Imagen
La mente me juega malas pasadas con lo oculto. Puertas que se abren como salvavidas. Baúles que se cierran como secretos. Hombres enfurecidos por las convicciones, dispuestos a quemarme. Él almuerza solo en algún restorán del centro. Corro de nuevo sin entender cúal fue mi equivocación. Yo solo fui, salvaje y libre de acuerdo a mis marcas. Ese pueblo era demasiado viejo para albergar niños. Ser niño era el pecado. El placer por el juego. Lo acompañaba a curar sus heridas, luego le invitaba una cerveza. Puede ser que la explicación no esté en el pasado, sino en el futuro. Nada tendrían que ver con mi temprano destierro, los juegos de tacitas rojas de cada navidad, la eterna pelota de goma, los diminutos lápices de colores. El rompecabezas de las hadas. Zurcí cada una de sus camisas para cerrar las heridas de su corazón. El hecho fue en sí, violento. Pero no me di cuenta, sino hasta treinta años después. Dejé ahí de ser bonita, mis ojos dejaron de ser verdes, mi cráneo se cerró de golpe...

Elvira Hernández, Chile 1951

Imagen
No se dedica a uno   la bandera de Chile                                                                               no se entrega a cualquiera... que la sepa tomar LA TOMA DE LA BANDERA Nadie ha dicho una palabra sobre la Bandera de Chile en el porte         en la tela en todo su desierto cuadrilongo no la han nombrado La Bandera de Chile ausente La Bandera de Chile no dice nada sobre sí misma se lee en un espejo de bolsillo redondo espejea retardada en el tiempo como un eco hay muchos vidrios rotos trizados como las líneas de una mano abierta se lee en busca de piedras para sus ganas Una ignorancia padre aurea a la Bandera de Chile no importa ni madre que la parió se le rinden ho...

La noche del delineador negro (Marcela Muñoz Molina, Chile)

Imagen
Debí haber imaginado como sería la historia cuando me pidió que le pintara los ojos con mi lápiz delineador negro. Ya unos días antes, había sido extraña la forma en que se presentó en el bar, como si hubiera caído del techo justo a mi lado izquierdo, cuando yo miraba para otro lado. No cayó del cielo, Eso lo supe después. Sin embargo, lo vi y le dije - Yo a ti te conozco-. El bar tenía nombre de fruta en almíbar. Al día siguiente me regaló un repollo bastante grande que la familia le había enviado en un paquete, junto con una botellas de vino y un casette que nunca escuchó. Caminamos varias horas por una avenida, entre árboles que el viento había doblado. Lloramos, sentados en una plaza, por alguien muerto hace unos meses. Alguien que yo no conocía. La noche del delineador negro, me vestí como para una fiesta. Vestido negro corto, medías caladas con ligas, botas largas del mismo color, los labios rosado fucsia. No hablamos de casi nada. Estábamos preparando un ritual para el que no n...

Maya Angelou (Saint Louis, Misuri, USA. 1928)

Imagen
ALONE Anoche acostada, pensaba Cómo encontrar para mi alma una casa Donde el agua no tenga sed Y la pieza de pan no sea una piedra Se me ocurrió una cosa Y no creo que me equivoque Que nadie, Pero nadie puede hacerlo solo aquí. Solo, todo solo Nadie, pero nadie puede hacerlo solo. Hay algunos millonarios Con dinero que no pueden usar Sus esposas corren alrededor como banshees Sus hijos cantan blues Ellos tienen médicos caros Para curar sus corazones de piedra. Pero nadie No, nadie puede hacerlo solo aquí. Solo, todo solo Nadie, pero nadie Puede hacerlo solo. Ahora si escuchas atentamente Te diré lo que sé Nubes de tormenta se están acumulando El viento va a soplar La raza del hombre está sufriendo Y puedo oír el gemido, Porque nadie, Pero nadie Puede hacerlo solo aquí. Solo, todo solo Nadie, pero nadie Puede hacerlo solo. Y AÚN ASÍ, ME LEVANTO. Tú puedes escribirme en la historia con tus amargas, torcidas mentiras, puedes...

Rodrigo Lira (Chile, 1949)

Imagen
GRECIA 907, 1975 Derrepente no voy aguantar mas y emitiré un alarido un alarido largo de varias horas previamente - habrá que tomar precauciones- habré electrificado mi balcón cerrado la puerta con llave (se me olvidaba que he de instalar una reja en la ventana del baño) sembrado mis paredes con amuletos fabricados en noches de viernes a sábado de tal manera que los tanques queden atascados a varios cientos de metros de distancia los pilotos de los jocker panthers no puedan controlar sus lúpings y se estrellen justamente encima de los camiones de soldados que justamente habrán chocado con los tanques que estarán atascados en el asfalto que empezará a derretirse a los pocos minutos del alarido que emitiré cuando no aguante más Derrepente no voy aguantar más: ya no bastará con las pajas mías de cada noche con los pitos nuestros de cada día y cuando no basten los opiáceos los sicofármacos los traquilizantes mayores o menores las botellas de vino, cerveza, pisco o agua mineral Previament...