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Niall Binns (Inglaterra,1965)

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6 .   Esta mujer que duerme, aparentemente en paz      -como si fuera un lecho de rosas esta cama-      Es la cáscara de una fruta amarga      Que he comido a medias: sin ganas, y casi  con asco           Esta mujer que duerme aparentemente en paz      Es un desecho arrojado por la tempestad      a  las playas de un mar contaminado.      Esta mujer no tiene voz ni nombre ni cuerpo      Sus ojos son la distorsión atroz      de tus ojos. Y sus anchas caderas      una burla a tu esbeltez. A ella      la he palpado  y exprimido como un náufrago      para conjurarte. Pero tú no te me apareces      Esta mujer que duerme aparentemente en paz    ...

Hugo Vera Miranda (Chile)

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Este poema es para ti Sentada frente al mar/todo transcurre en blanco y negro/pasan bandadas de gaviotas/bandadas de gaviotas pasan sobre el cielo de la playa/frente al mar/bandadas de gaviotas/se escucha el rugido del mar/sobre la playa el viento quebrando ramas/el rugido del mar/se mece los cabellos/las gaviotas vuelven a pasar/llora presintiendo lo inevitable/pasa una barca incendiada de hombres oscuros sin rostro/una barca incendiada que marcha a la deriva/en la costa un regimiento que asume su derrota/una enfermera llamando al silencio/un cura borracho reparte bendiciones para nadie/en lo alto de una palmera un payaso haciendo equilibrios/se escucha el redoblar de tambores de calanda/desde el fondo del mar emerge el rostro del ser amado muerto/sobre la playa/el rugido del mar/el rugido del mar/el rugido del mar/¡oh dios!/el rugido del mar. http://youtu.be/sW65oduoe-U

Ernesto Cardenal (Nicaragua,1925)

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SALMO 5 Escucha mais palabras oh señor Oye mis gemidos Escucha mi protesta Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores ni partidario de su política ni te influencia la propaganda ni estás en sociedad con el gángster. No existe sinceridad en sus discursos ni en sus declaraciones de prensa Hablan de paz en sus discursos mientras aumentan su producción de guerra Hablan de paz en las Conferencias de Paz y en secreto se preparan para la guerra Sus radios mentirosos rugen toda la noche Sus escritorios están llenos de planes criminales y expedientes siniestros Pero tú me salvarás de sus planes Hablan con la boca de las ametralladoras sus lenguas relucientes son las bayonetas... Castígalos oh Dios malogra su política confunde sus memorándums impide sus programas A la hora de la Sirena de Alarma tú estarás conmigo tú serás mi refugio el día de la Bomba Al que no cree en la mentira de sus anun...

Canción de cuna para Jaco (Marcela Muñoz Molina, Chile)

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Por la calle 54 en Nueva York navegaba tu barquito con su vela gastada quemada por el fuego del desamparo -a donde el sol me llevará hoy día a donde el frío de la noche- Por la calle 54 en Nueva York  Jugabas con niños que confundían la realidad de tu sueño. Por ahí no más dejabas el alma, afirmada sin amarras en el banco donde todos se sientan. Por Tokio corrías desnudo frente al asombro de quienes no pueden detener al viento. Setenta veces cruzaba la luz por tu cabeza setenta la oscuridad. -a donde me llevará el amor esta noche a donde el miedo- Por nueva York y siempre al borde. Los días fueron hechos para exhibir el corazón. Nadie a la vuelta de la esquina para un abrazo Nadie y un gran silencio que pueda llamar al animal herido. No fue buena idea tocar la puerta del Midnight Bottle Club. Debes destruir lo que amas antes del abandono. Tu barco sólo sabe ir del miedo al amor. Caído en la calle por donde todos pasan sólo eres otro niño dormid...

Wislawa Szymborska (Polonia,1923)

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BUSCO LA PALABRA Quiero definirlos en una sola palabra: ¿Cómo son? Tomo las palabras corrientes, robo de los diccionarios, mido, peso e investigo. Ninguna responde La más valiente – cobarde, La más desdeñosa – aún santa La más cruel – demasiado misericordiosa, La más odiosa - poco porfiada. Esta palabra debe ser como un volcán, que pegue, arrastre y derribe, como la temerosa ira de Dios, como el hervor del odio. Quiero que ésta una sola palabra esté impregnada de sangre, que como los muros del calabozo encierre en sí cada tumba colectiva. Que describa precisa y claramente quienes eran - todo lo que pasó. Porque lo que oigo, lo que se escribe, resulta poco, siempre poco. Nuestra habla es endeble, sus sonidos de pronto - pobres. Con empeño busco ideas, busco esta palabra - y no la encuentro. No la encuentro. DEL MONTÓN Soy la que soy, casualidad inconcebible como todas las casualidades. Otros antepasados podrían haber sido los míos y yo ...

Pablo de Rokha (Chile,1894)

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CANTO DEL MACHO ANCIANO    (fragmento) Viviendo del recuerdo, amamantándome del recuerdo, el recuerdo me envuelve y al retornar a la gran soledad de la adolescencia, padre y abuelo, padre de innumerables familias, rasguño los rescoldos, y la ceniza helada agranda la desesperación en la que todos están muertos entre muertos, y la más amada de las mujeres, retumba en la tumba de truenos y héroes labrada con palancas universales o como bramando. ¿En qué bosques de fusiles nos esconderemos de aquestos pellejos ardiendo? porque es terrible el seguirse a sí mismo cuando lo hicimos todo, lo quisimos todo, lo pudimos todo y se nos quebraron las manos, las manos y los dientes mordiendo hierro con fuego; y ahora como se desciende terriblemente de lo cotidiano a lo infinito, ataúd por ataúd, desbarrancándonos como peñascos o como caballos mundo abajo, vamos con extraños, paso a paso y tranco a tranco midiendo el derrumbamiento general, calculándolo, a la sordina, y de ahí entonces la...

Gioconda Belli (Nicaragua, 1948)

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NO ME ARREPIENTO DE NADA       Desde la mujer que soy, a veces me da por contemplar aquellas que pude haber sido; las mujeres primorosas, hacendosas, buenas esposas, dechado de virtudes, que deseara mi madre. No sé por qué la vida entera he pasado rebelándome contra ellas. Odio sus amenazas en mi cuerpo. La culpa que sus vidas impecables, por extraño maleficio, me inspiran. Reniego de sus buenos oficios; de los llantos a escondidas del esposo, del pudor de su desnudez bajo la planchada y almidonada ropa interior. Estas mujeres, sin embargo, me miran desde el interior de los espejos, levantan su dedo acusador y, a veces, cedo a sus miradas de reproche y quiero ganarme la aceptación universal, ser la "niña buena", la "mujer decente" la Gioconda irreprochable. Sacarme diez en conducta con el partido, el estado, las amistades, mi familia, mis hijos y todos los demás seres que abundantes pueblan este mundo nuestro. En esta contradicción inevitable entre lo que debi...