Genaro Sandoval (Chile, 1955)



ANTICANCIÓN DEL LOBIZÓN

Las nubes estaban dispuestas
            en triángulo
cuando la luna las atravesó.
            En un minuto,
las sucesiones del cosmos
encontraron una forma
            -una señal-
era mi noche
y todo iba a ser extraordinario.
             La pobre bestia
y el encanto de un astro dorado
que no era el sol.
(Lo supe por tus ojos de noche)
todo en ella era silencio.



FRAGMENTOS


*
Si no tuviera esta llave
que me permite abrir una puerta,
y tras ella
desparramar mis zapatillas,
mi cansancio,
les aseguro que tendría un banco de plaza,
un árbol y la luna encima de mis huesos.
Si no existiera esta puerta
cuya cerradura tiene la combinación precisa;
esta llave
les aseguro, no serviría de nada.


*
De otros sueños que acrecienten mis posesiones
mientras dices – bebamos juntos viejo amigo -
que los amores que se lleva el viento
los trae la lluvia.
Y no llores.
¿Por qué habrías de hacerlo?






Comentarios

Fernando Vargas ha dicho que…
Buenos poemas, sólo un poco livianos (una falta de sentido estético de significancia trascendente)